sábado, 31 de enero de 2015

YO SOY " EL CAMINO, Y LA VERDAD, Y LA VIDA"

Recibimos la sabiduría del Espíritu Santo.
 “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

ES EL CAMINO:
Sí, Jesús es ― para nosotros― un camino que conduce hacia el Padre, el único camino. 
El que quiera lograr la salvación, deberá tomar ese camino. Nosotros, a menudo nos encontramos en una encrucijada, sin saber cuál es el camino que debemos elegir, ni adónde ir; son muchos los caminos errados, como también las propuestas fáciles y las ambigüedades. No nos olvidemos, en esos momentos, que Cristo ―con su Evangelio, su ejemplo y sus mandamientos― es siempre y sólo el camino más seguro que desemboca en una felicidad plena y duradera.

ES LA VERDAD:
La verdad es la exigencia más profunda del espíritu humano. Los jóvenes, sobre todo, están sedientos de la verdad sobre Dios, el hombre, la vida y el mundo. Cristo es la Palabra de verdad pronunciada por Dios mismo como respuesta a todos los interrogantes del corazón humano. Es Él quien nos revela plenamente el misterio del hombre y del mundo.

ES LA VIDA:
Cada uno de nosotros desea ardientemente vivir su propia vida en toda plenitud. 
Vivir animados por grandes esperanzas y muy buenos proyectos para el futuro. No olvidemos, sin embargo, que la verdadera plenitud de la vida se encuentra sólo en Cristo, muerto y resucitado por nosotros. Solamente Cristo puede llenar, hasta el fondo, el espacio del corazón humano. Sólo Él da el valor y la alegría de vivir, y esto a pesar de los límites u obstáculos externos.

Sí, descubrir a Cristo es la aventura más bella de toda nuestra vida. Pero no es suficiente descubrirlo una sola vez. Cada vez que se descubre, se recibe un llamamiento a buscarle más aún, y a conocerle mejor a través de la oración, la participación en sus mandamientos, la meditación de su Palabra, la consagración y la escucha de las enseñanzas de la Iglesia. Esta es nuestra tarea más importante, como lo comprendió tan bien Pablo cuando escribió: «Para mí la vida es Cristo» (Filipenses 1:21). 

No existe ninguna otra manera de llegar a la presencia de Dios que la de aceptar la muerte del Señor como pago total por nuestros pecados. Como lo dijo Pedro, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Jesús es el único remedio provisto por Dios para el problema del pecado del hombre. Él es el único camino para la vida eterna. Esta es la verdad de la Palabra de Dios.

El mundo actual es una gran tierra de misión, en todas partes, hoy, es un gran desafío el mensaje evangélico. Pero al mismo tiempo, se presentan ―también en nuestros días― nuevas ocasiones para anunciar el Evangelio: se nota, por ejemplo, una creciente nostalgia de lo sagrado, de los valores auténticos, de la oración. Por esto, el mundo de hoy tiene necesidad de muchos que lleven Su Palabra y puedan dar testimonio de la fe, hoy, y comprometese a llevar a los demás el Evangelio de Cristo ―camino, verdad y vida― como también construir una nueva civilización que sea la civilización del amor, de la justicia y de la paz.

Cada nueva generación necesita nuevos cristianos. Es aquí donde surge una misión especial para nosotros. Ante todo nosotros podemos ser y nadie puede reemplazarnos en nuestro ambiente de estudio, de trabajo y familiar. Son muchos nuestros conocidos, amigos que no conocen a Cristo, o no lo conocen lo suficiente. Por consiguiente, no podemos permanecer callados e indiferentes. Debemos tener el valor de hablar de Cristo, de dar testimonio de nuestra fe a través de nuestro estilo de vida inspirado en el Evangelio. Pablo escribe: «¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!» (1 Cor 9: 16). Ciertamente, la mies es mucha y se necesitan obreros en abundancia. Cristo confía en nosotros y cuenta con nuestra colaboración. Te invito, a renovar nuestro compromiso con Dios. ¡Cristo tiene necesidad de nosotros! ¡Responde a su llamamiento con el valor y el entusiasmo característicos de nuestra vida, guiada por su Espíritu!

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viernes, 30 de enero de 2015

YO SOY "LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA"

Con nuestros ojos puestos en Él y no en el mundo es que logramos lo sobrenatural.

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente” (Juan 11:25-26).


Esta es una declaración increíble. El Señor ya había dicho que cualquiera que creyera en Él no moriría sino que tendría vida eterna (Juan 3:16). 
Pero aquí Él nos da más detalles al decir que a pesar de que un creyente muera físicamente, aun tendrá vida eterna. Él se refería a la resurrección de todas aquellas personas que mueren en fe. Y luego Él dijo que habrá algunas personas que nunca morirán, sino que pasarán de esta vida directamente a la otra. 
Si no supiéramos sobre el Rapto, no podríamos entender esto, pero ya que lo sabemos entonces podemos entender que Él estaba hablando sobre una generación que estará viva cuando Él venga por Su Iglesia, y que será cambiada de mortal a inmortal sin tener que morir antes. 
Y una vez más el Señor confirmó que la única calificación para la vida eterna es la de creer que Su muerte pagó por todo el precio de nuestros pecados.

Cuando Lázaro murió, Marta le dijo a Jesús, «Yo sé que (Lázaro) resucitará en la resurrección, en el día postrero.» Y Jesús respondió; «Yo soy la resurrección y la vida.» Evangelio de Juan 11, 24-25.
Resurrección significa, «levantarse de los muertos». Jesús tuvo que experimentar la muerte para decir estas palabras, pero todos a su alrededor veían que Él estaba vivo. Entonces, ¿cuál es la muerte que Jesús experimentó?

Resucitado en la semejanza de Jesús

Nuestra fe siempre es probada para ver si es verdadera. Como seres humanos somos rápidos para reaccionar conforme a nuestro parecer y entendimiento. Marta declaró a Jesús como «… el Cristo, el Hijo de Dios, que ha venido al mundo». Juan 11, 27. 
Sin embargo, tan pronto Jesús dice que saquen la piedra delante del sepulcro, la misma Marta responde, « Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.», verso 39. Así de rápido reacciona nuestro propio entendimiento y razonamiento. «Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?» Entonces Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos.

Justamente este es el ejemplo de la resurrección que Jesús habló en su propia vida, ejemplo que nosotros también podemos experimentar. Nuestro razonamiento humano puede decir, «¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán?» Y Por fe podemos responder, «Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes»
1 Corintios 15, 35-36. 

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jueves, 29 de enero de 2015

YO SOY "EL BUEN PASTOR"

Su cuidado y provisión sobrenaturales.


Una de las necesidades elementales de la vida humana es: la seguridad.

Cuando se menciona a Jesús como el buen pastor lo que refleja es la seguridad que le 

brinda a sus ovejas. La oveja necesita dirección, protección, cuidado y buena 

alimentación, ¿Acaso no son estas cosas las que necesitamos como seres humanos?  

Claro que sí!.

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Juan 10:11).

Nadie espera que las ovejas se cuiden a sí mismas. Sus dueños contratan pastores para cuidarlas. El trabajo de un pastor es responsabilizarse por la seguridad y cuido del rebaño. Muchos pastores solamente asumen esa responsabilidad hasta el punto en que esta atenta contra su propia seguridad, decidiendo que su vida vale más que la de las ovejas.
Son muy pocos los que arriesgan sus vidas para proteger sus ovejas, pero nuestro Pastor, a sabiendas y consciente, murió por nosotros, porque no había otra manera de hacerlo.

El buen pastor tiene las siguientes características:

1. Entra por la puerta
2. Su voz es conocida
3. Conoce por nombre a sus ovejas
4. Va delante de sus ovejas. (Guía)
5. Las ovejas les siguen (confianza)

Todo esto se resume en una sola palabra: Guía!

En el presente nuestro mejor guía para todo quiere ser Jesús.

Como cristianos necesitamos desarrollar el hábito de escuchar la voz de Dios.

Jesús nos conoce y nosotros le conocemos a Él. (v. 14-15)

El conocimiento de Jesús nos conduce a oír su voz y seguirle.

Esta identificación reciproca nos brinda seguridad. (v. 28-29)


Que bueno es que esta noche nos declaremos como ovejas de Jesús. 

“Jehová es mi Pastor… “, Dios espera que lo reconozcamos como nuestro Buen Pastor.


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miércoles, 28 de enero de 2015

YO SOY "LA PUERTA"

Y no por nuestras obras inútiles.

“Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Juan 10:9).

Esto hace referencia al Reino y nos recuerdan las palabras del Salmo 23, “En lugares de delicados pastos me hará descansar”. La salvación se encuentra por medio de Jesús. Él es la puerta al Reino. Habiendo entrado a través de Él tendremos la libertad de entrar y salir cuando nos plazca, morando en un estado de paz en medio de la abundancia. Ciertamente el bien y la misericordia nos seguirán todos los días de nuestra vida, y moraremos en la casa del Señor para siempre.

 El día de hoy una puerta, no dos o tres, ¡Solo Una Puerta y se llama Jesucristo! Jesús es la Puerta a la Salvación. No hay otro medio para llegar a la eterna salvación, solo por medio de El. Jesús no vino solo a mostrarnos la puerta o el camino, sino que ¡El mismo es la Puerta! Para alcanzar la Salvación uno no tiene muchas opciones en esta vida, solo una y es por medio de Jesucristo nuestro Señor y Salvador. Recordemos las palabras de Jesús en el Evangelio de Mateo, “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” (7:13–14).

A través de la Puerta del redil que es Jesús y solo por medio de El tenemos comunión con el Padre. El día de hoy tenemos libre acceso en la oración al Padre solo por medio de Jesús. Que privilegio mas grande no solo de experimentar la Salvación Eterna, pero de aun poder disfrutar de una comunión intima y personal con Dios cada día. El ser saciados con su presencia y llenarnos de El es una experiencia inigualable en esta vida. Sabiendo que somos protegidos por Dios y estamos seguros dentro de su redil. ¡El es nuestro protector! Nadie nos puede hacer daño, estamos en buenas manos.


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viernes, 23 de enero de 2015

YO SOY "LA LUZ DEL MUNDO"

Es que somos salvos por la gracia por medio de la fe...

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Juan 8:12).

Literalmente esto significa que aquellas personas que se unen a Jesús como uno de Sus discípulos, no serán ignorantes de los asuntos espirituales sino que tendrán el poder para entender de forma específica, la verdad espiritual que lleva a la vida eterna. Cuando tomamos el tiempo para aprender y aplicar estas verdades en fe, descubrimos que el viejo dicho es cierto. Cualquiera que sea la pregunta espiritual, Jesús es la respuesta.

¿Te estás sintiendo lastimado o te sientes desanimado? ¿Estás sobrepasado por las preocupaciones de la vida?

“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús… Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:4-7, 19).

¿Te encuentras cargado de culpa por tus pecados?

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).

¿Tienes problemas de dinero?

“Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir” (Lucas 6:38). “[Seréis] enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios” (2 Corintios 9:11).

¿O tienes problemas de salud?

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:14-16).


Lo diré de nuevo. Cualquiera que sea la pregunta espiritual, JESÚS ES LA RESPUESTA!!

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jueves, 22 de enero de 2015

YO SOY "EL PAN DE VIDA"

Una relación viva y gozosa...

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás (Juan 6:35).

El contexto era el maná en el desierto (Éxodo 16:13-18). Con esta declaración nos damos cuenta que se trataba de un modelo del Mesías. Cualquiera que come de Él nunca más sentirá hambre espiritual. Como el maná de Éxodo 16, cada persona que lo busca lo encontrará (Mateo 7:7-8), pero cada uno de nosotros tiene que encontrar al Señor por sí mismo. Nadie lo puede recibir por nosotros, tampoco lo podemos recibir por alguien más. Todos recibimos una cantidad suficiente de Él para nuestra salvación. A nadie le hace falta, como a nadie le sobra.

En cuanto a nuestra sed, recordemos que Jesús le dijo a la mujer samaritana en el pozo que el agua que Él le ofrecía aplacaría su sed para siempre. Al señalar el Pozo de Jacob, frente al que se encontraban, Él dijo, “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” 
(Juan 4:13-14).

Y luego en ese último día de la gran Fiesta de los Tabernáculos, Jesús, estando de pie, expresó con voz fuerte, “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él” (Juan 7:37-39).


El salmista escribió, Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía (Salmo 42:1). En Jesús se satisface nuestra hambre espiritual y nuestra sed espiritual es aplacada. Una vez que tenemos el Espíritu Santo, nuestra búsqueda por la plenitud espiritual termina y nunca más necesitaremos de algún otro sostenimiento. El agujero hecho por Dios en nuestro corazón finalmente se ha llenado.

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sábado, 17 de enero de 2015

“ALEGRÍA” LA IMPORTANCIA DE SERVIR A DIOS Y A LOS DEMÁS


EL PARALÍTICO DE CAPERNAÚM. (Mt 9,1-8; Mc 2,1-12; Lc 5, 17-26).


La Biblia ilustra con una bella historia la importancia de estar dispuestos a servir a Dios y a los demás. Se cuenta en los Evangelios, de un pobre hombre que estaba enfermo o paralizado por las consecuencias de su pecado. –El paralítico de Capernaúm- Este hombre era infeliz en su condición, y escuchaba que había llegado el Mesías a su ciudad, sí, que este Mesías tan esperado venía anunciando la causa del Reino de los Cielos y de pronto se encontraba allí en la casa de Pedro en Capernaúm, él deseaba llegar ante este Maestro, para alcanzar su favor en su miserable condición. Pero cómo hacer para llegar a él. La narración del evento nos muestra que dichosamente tuvo este pobre hombre, la disposición a servirle, de parte de “cuatro buenos amigos”, que harían hasta lo posible e imposible para ayudarle en su condición; llevándole ante el Hijo de Dios.
Toda esta historia es real y así ocurrió, con un desenlace muy feliz, que cambió la vida de un hombre muy infeliz a un hombre muy feliz por la causa del Reino de los Cielos. Que bella historia!! La cual, me recuerda que por más de catorce años de mi vida, experimenté también en esa condición, paralizada por el pecado. Pero que yo también tuve cuatro grandes amigos que me ayudaron a venir ante la presencia de Dios. !Aleluya… la gloria sea dada a Dios por Jesucristo!
La anterior ilustración, se ha llegado a comparar con lo siguiente: Los cuatro buenos amigos representan los cuatro grandes Evangelios que tenemos para proclamar las buenas nuevas del Reino venidero. (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), el hombre paralítico en su condición de “pecado e infeliz”, es el Mundo sumido en su pecado y separado de Dios. La casa de Capernaúm, representa la Iglesia formada por todos los seguidores de Cristo nuestro Salvador. Casa donde está el Maestro de Galilea recibiendo y sanando a todos los hombres y mujeres del mundo, que le traen para alcanzar su gracia y favor.

Nos toca a nosotros ahora, determinar con nuestra buena acción, el servir a tantos que están en el mundo paralizados por el pecado, y que no tienen la dicha de tener “cuatro buenos amigos”, que les inviten a venir a la presencia de Dios y así hallar en Cristo Jesús su liberación y salvación. Jesús en aquella historia no vio la condición del Paralítico, él sabía que le iba a sanar en aquel instante, Jesús vio la fe de aquellos “cuatro buenos amigos” dispuesto a servir, amigos que han sido llamados o identificados, como: Fe, Perseverancia, Animo y Valentía, para ir por el mundo y traer a todos los paralíticos ante la presencia de nuestro Salvador.

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miércoles, 14 de enero de 2015

PREDICAR EL EVANGELIO

Has recibido las 3 M: Ministerio, Mensaje y Mandato:

" Mateo 28:18-20 

18 Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. 19 Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones,[a] bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 20 Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos»"

Se nos ha concedido un ministerio con Dios (v.18), un mensaje de Dios (v.19) y un mandato por Dios (v.20). 


Evangelio PARA NIÑOS!!

Pero Jesús les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí.
¡No los detengan!
Pues el reino del cielo pertenece a los que son como estos niños» (Mateo 19:14)

https://www.youtube.com/watch?v=IredyqTR__o


La parábola del sembrador

Mateo 13:1-23; Marcos 4:1-20; Lucas 8:4-15

“El que recibió la semilla que cayó en buen terreno es el que oye la palabra y la entiende. 
Éste sí produce una cosecha” (Mateo 13:23, NVI).

La parábola:

1. El sembrador que salió a sembrar: el que siembra la semilla, la Palabra de Dios.
2. La semilla que cayó junto al camino: parte de la semilla cayó junto al camino, y llegaron los pájaros y se la comieron.
3. La semilla que cayó en terreno pedregoso: otra parte de la semilla cayó en terreno pedregoso, sin mucha tierra. Esa semilla brotó pronto porque la tierra no era profunda; pero cuando salió el sol, las plantas se marchitaron y, como no tenían raíz, se secaron.
4. La semilla que cayó entre espinos: otra parte de la semilla cayó entre espinos.
Al crecer, los espinos ahogaron la semilla.
5. La semilla que cayó en buen terreno: otras semillas cayeron en buen terreno.
Esas semillas dieron una cosecha que rindió treinta, sesenta, y hasta cien veces más de lo que se sembró.

El significado de la parábola:

6. La semilla que cayó junto al camino: el que oye la Palabra de Dios y no la entiende, porque Satanás viene y quita la Palabra que se sembró en su corazón (le tapa los oídos).
7. La semilla que cayó en terreno pedregoso: el que oye la Palabra y al momento la recibe con alegría; pero como no tiene raíz, dura poco tiempo. Cuando surgen problemas o persecución a causa de la Palabra, en seguida la persona tropieza y se aparta de ella.
8. La semilla que cayó entre espinos: el que oye la Palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas la ahogan, de modo que la semilla no llega a dar fruto.
9. La semilla que cayó en buen terreno: el que oye la palabra y la entiende. Esta semilla produce una cosecha de treinta, sesenta, y hasta cien veces más de lo que se sembró.


ANIMACIÓN para NIÑOS

https://www.youtube.com/watch?v=X6_20uf6Ujc


LECCIÓN CANTADA para NIÑOS

https://www.youtube.com/watch?v=DxN2ds56_Jg


PELÍCULA para NIÑOS

https://www.youtube.com/watch?v=LM6bBfHu988


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NO DEMORES MÁS!! PREDICA EL EVANGELIO!!

Hemos sido llamados para redimir el tiempo.  Anunciemos las Buenas Nuevas a todas las naciones y entonces, veremos al Señor.

“Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones “. Marcos 13:10

Los textos anteriores de Marcos 13, nos dan una perspectiva de lo difíciles que serán los días previos a la venida del Señor.

“Mas cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que suceda así”; PERO AUN NO ES EL FIN.  13:7

“Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y hambres y alborotos; PRINCIPIOS DE DOLORES SON ÉSTOS”13:8

Las señales son “principios de dolores”, pero aún no es el fin . . . entonces . . .  

¿Cuándo es el fin?. Cuando el evangelio sea predicado a todas las naciones. Podemos asegurar que Marcos 13:10 es un texto base para la tarea misionera y que en tanto  y en cuanto lo tomemos seriamente y en obediencia, sin duda, apresuraremos el regreso del Señor.

Mucho depende de nuestro conocimiento de los pueblos, naciones o etnias, en donde Cristo no ha sido predicado, para impulsar el avance del evangelio.

Es necesario extender nuestra visión y ver más allá de nuestro inmediato entorno para observar extensiones inmensas de tierras con miles de millones de personas, a quienes la luz de Cristo no les ha llegado. Así como hay lugares en el mundo donde se ha podido saturar con el evangelio, otros no saben lo que es el evangelio pues jamás han escuchado las Buenas Nuevas.

Es por ello, por esa necesidad de esparcir las buenas noticias y de llegar hasta los no alcanzados, vivimos en los últimos tiempos. ¡ Éste es el último tiempo!. Y lo más importante es que  el Señor ha puesto ese tiempo en nuestras manos y nos ha capacitado para administrarlo en función de las necesidades que cada día aparecen. EL podría haber comisionado a los ángeles para una tarea rápida y segura, pero quiso que fueran los redimidos por la Sangre de Cristo, los escogidos para este ministerio.

La responsabilidad asignada por el Señor está cada día  delante de nosotros. El evangelio avanza a paso rápido o lento, de acuerdo a nuestra entrega y disponibilidad para el servicio.

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jueves, 8 de enero de 2015

TRES AL HILO!!

Hola!! Hoy les menciono... tres historias bastantes conocidas de la Biblia, que nos hablan de la "Alegría"

Tres al Hilo!! 

1- “Es la alegría de un pastor que encuentra a su ovejita.
(Lc 15: 1-7)"


https://www.youtube.com/watch?v=pDIficGBQTw

ANIMACIÓN: EL PASTOR Y SUS OVEJAS
https://www.youtube.com/watch?v=c5EyP6cCRAg


2- "La alegría de una mujer que encuentra su moneda.
(Lucas 15: 8-10)"


https://www.youtube.com/watch?v=EKLU-R0wDq4

PELÍCULA: LA MONEDA PERDIDA
https://www.youtube.com/watch?v=Hc1iWRgW07M


3- "Es la alegría de un padre que vuelve a recibir en casa al hijo que se había perdido, que estaba como muerto y ha vuelto a la vida.
(Lucas 15: 11-32). Ha vuelto a casa”.


https://www.youtube.com/watch?v=lFHI4pwMBzY&list=PLEC8D703175601E79&index=12

PELÍCULA: EL HIJO PRÓDIGO
https://www.youtube.com/watch?v=61LnM4QeVvQ

Recursos varios:
www.facebook.com/patri.tutti.frutti


 •.¸¸•´¯`•.¸¸. Patricia  .¸¸•´¯`•.¸¸.•














LA RISA SANA ES UNA GRAN INVERSIÓN

En Proverbios 17:22, podemos leer: El corazón alegre produce buena disposición

Es un hecho incuestionable que el estado del corazón determina la apariencia del rostro.
Los rostros tristes y abatidos son muy malos compañeros para enfrentar los desafíos cotidianos. Además, la ausencia de la alegría fortalece la soledad con la que ya tantos conviven. No es tan placentero relacionarse con una persona cuyo semblante expresa pesimismo y en cuyo espíritu hay reflejos de amargura. Hay reacciones involuntarias contra una persona que mantiene un “humor de perro”, como dice el aforismo criollo. Sin embargo, una persona de carácter jovial y optimista es como la miel a la abeja, atrae, aunque se esté a la distancia. De todo esto se desprende que el hombre no fue creado para la tristeza sino para la alegría. La “imagen y semejanza” de Dios en nosotros nos revela que él es un ser alegre y que goza de una eterna sonrisa. Pero vendemos muy mal Su imagen, incluyendo a sus seguidores, cuando le negamos a nuestra cara esa sonrisa que puede desmantelar hasta el hombre más perverso e iracundo. El tomarnos la vida muy en “serio” lo que nos puede conducir es a un envejecimiento prematuro. Alguien habló del beneficio de la sonrisa al decir: No cuesta nada, pero da mucho más. Enriquece mucho a quienes la reciben, sin empobrecer a quienes la brindan. Ocurre en un abrir y cerrar de ojos y su recuerdo, dura a veces para siempre. Nadie es tan rico que pueda pasarse sin ella y nadie es tan pobre que no pueda enriquecerse por sus beneficios. Produce felicidad en el hogar, en la escuela, en la Iglesia y en el trabajo, alienta la voluntad con los clientes en los negocios y es la contraseña de los amigos y hermanos en la fe. ¿Por qué no sonreír, entonces?
 Así, y de acuerdo al proverbio citado anteriormente, el corazón alegre es una excelente medicina que no requiere de prescripción médica para ser comprada ni produce efectos secundarios.
 Los expertos en este asunto determinan una clara relación entre el regocijo emocional y la buena salud física. Se estima que una persona que goza de un buen humor y tiene una perspectiva feliz de la vida se enferma menos de los llamados estados sicosomáticos. Hay personas que han hecho huir la sonrisa de su rostro, poniendo en su lugar la preocupación, el cansancio y mal humor.
Para muchos da lo mismo una mañana radiante, llena del alegre cantar de los pájaros y la hermosa presencia de las flores, que una mañana gris, lluviosa y con frío. En los tales el reír se ha esfumado porque hay ansiedad en el corazón. Pero lo que algunos no saben es que el mal humor y el exceso de preocupación alteran el aparato nervioso, generando con esto una amalgama de enfermedades emocionales, las más comunes de este tiempo.
Un estudio revela que se necesitan 43 músculos para fruncir el ceño pero solo 15 para sonreír.

El carácter de Jesús tuvo que ser alegre. No estoy tan convencida de las pinturas que se han hecho de él como un personaje tan serio y triste. Es más, ni siquiera aquellas que nos muestran a un Jesús como un artista de Hollywood. Él fue un hombre natural, pero de una extraordinaria simpatía y de una profunda sonrisa. La forma cómo atraía a las multitudes y cómo hasta los niños podían venir a sus brazos, era un indicio que el rostro de Jesús contagiaba alegría. Y no pudo ser de otra manera. Él vino para darle a los corazones, cargados y trabajados, el verdadero gozo que no es el resultado de las satisfacciones temporales. Él vino de la misma infinitud del cielo para hacer que los hombres descubrieran el gozo. Así, pues, el Señor sabiendo la forma cómo la alegría eleva nuestra inmunidad y es remedio contra la enfermedad, ha dejado abundantes imperativos que hablan del mismo tema:: “Alegraos”... “Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria”... “Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. Cantad la gloria de su nombre” (Apoc. 19:7; Salmos 66:1) Y la verdadera alegría del corazón, con la que constituye el remedio para sus males, se logra cuando Jesús mora en él. Con él la alegría va más allá de un fin de semana.

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miércoles, 7 de enero de 2015

LA ALEGRÍA EN LA CRUZ

No podríamos hablar de la Alegría sin hablar de la Cruz, porque para el cristiano la ofrenda que hizo el Señor de Su propia Vida  por nuestra redención cobra un papel fundamental para nuestras vidas. El cristiano sufre, llora, tiene momentos amargos y siente dolor como cualquier otro ser humano. Sin embargo, encontramos un sentido en nuestros sentimientos de dolor y en nuestras dificultades. Ese sentido está en cargar nuestra propia cruz, y seguir el ejemplo de Jesús. La Cruz, otro gran misterio para el hombre, es un trono de alegría, porque Dios transforma el dolor en gozo, la pena en júbilo, la muerte en resurrección.
Nuestras cruces nos ayudan a identificarnos con Jesús. Siempre nos pesan, no cabe duda, pero el amor a Dios puede más que cualquier contrariedad, y cuando ofrecemos nuestras propias cruces amorosamente, Dios las transformará en alegría.

El cristiano debe tener como centro de su vida al amor, y el fruto directo de ese amor es la alegría.

•.¸¸•´¯`•.¸¸. Patricia  .¸¸•´¯`•.¸¸.•


LA ALEGRÍA EN LOS PRIMEROS CRISTIANOS

En tiempos de los primeros cristianos, según nos cuentan los Hechos de los Apóstoles - 
Hch 2:46: ...Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón...

Había una característica que llamaba poderosamente la atención de todos: "La alegría"

No es difícil comprender por qué estaban alegres en esos primeros tiempos.
Estaba muy cercano el paso de Nuestro Señor Jesucristo entre ellos. Cuando se reunían, algunos de ellos aún tendrían el recuerdo de Jesús bendiciendo el pan y repartiéndolo. También estaban alegres porque habían visto grandes prodigios y eran testigos fieles de las maravillas que había hecho Dios. Ellos, que habían conocido la esclavitud del pecado, experimentaron la Libertad que trajo el Redentor.



•.¸¸•´¯`•.¸¸. Patricia  .¸¸•´¯`•.¸¸.•


martes, 6 de enero de 2015

"ALEGRÍA": RUT Y NOEMÍ

Los sentimientos de ambas encontraron alivio en la unidad y propósito: Rut y Noemí

La dulce historia de Rut y Noemí  es como un rayo de luz celestial que cae sobre las páginas de la Sagrada Escritura…

La historia está ubicada en los días cuando los jueces gobernaban la tierra, la familia de Elimelec, emigró a la tierra de Moab. Allí una tragedia más grande que el hambre los alcanzó. Noemí primero quedó viuda; más tarde se vio privada de sus dos hijos y quedó sola con dos nueras, Orfa y Rut.

Habiendo oído que no había más hambre en Judá, decidió regresar, y comenzó su viaje acompañada de Orfa y Rut. Con amargura de espíritu y decaimiento del corazón, caminaron todas en silencio, hasta que Noemí no pudo contenerse por más tiempo. Tenía que manifestar sus pensamientos. Aunque su pérdida era tres veces más grande que la de ellas, tenía que expresar la preocupación que había en su corazón generoso, preocupación por el futuro de ellas y no el de ella:

"Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo. Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido" (Rut 1:8, 9)

Cuán revelador de las relaciones que existían entre suegra y nueras es este pasaje! Pero ella no quiso hacerles exigencia alguna, agradecida como estaba de su cuidado y compañía en los días anteriores. Leemos que "luego las besó." Por supuesto que este no era un beso formal, sino una larga y tierna despedida. No es extraño que ellas declararan que no la abandonarían. 
Sin embargo, Noemí había calculado el costo de su sacrificio. A pesar de la pérdida que sería para ella, estaba preparada para enfrentar la soledad que la esperaba. Así que esta noble mujer habló de nuevo, sin ocultar nada. Ella les reveló lo que su decisión significaría:

"Volveos, hijas mías, e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos, ¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí." (1:12, 13)

Oyendo esto, Orfa decidió que era correcto preocuparse ahora de sí misma y de su propio futuro. Dando a su suegra un beso final de despedida, regresó a su pueblo y a sus dioses, abandonando las páginas de la historia divina. El beso y la partida de Orfa contrastan grandemente con la acción de Rut, quien se quedó con su suegra. ¿Podemos percibir en las siguientes palabras de Noemí un sentimiento de decepción cuando habló a Rut?
"He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella." (1:15)

Esto solamente sirvió para que Rut se fortaleciera en su decisión. Ella había analizado cada palabra de su suegra y había notado la forma en que cada una había sido dicha, y había tomado en cuenta todos los riesgos. Así que con palabras de amor y lealtad que son algunas de las más conmovedoras que jamás hayan sido escritas, suplicó:

"No me ruegues que te deje, y me aparte de tí; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aún me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos." (1:16)

En la traducción al inglés, se lee esto último en términos que dan a entender: "Así me haga Jehová, y aun me añada, si aun la muerte te separara de mí." Esto implica que ni la muerte misma las separaría, pues serían sepultadas juntas. Más tarde, y más grandioso aún, ambas resucitarían juntas.

El ejemplo de Noemí, su vida y su fe en el único Dios (en oposición a la mayoría de los moabitas) no había pasado desapercibido, pues había tenido el debido efecto en Rut. 

¿No habrá aliviado tal respuesta el corazón de la apesadumbrada Noemí, a pesar de su desaliento? Viendo que Rut se empeñaba resueltamente en ir con ella, dejó de hablarle. He aquí palabras y hechos juntos. ¿Quién puede resistir semejante combinación? Noemí y Rut siguieron su camino. Si iban silenciosas, era un silencio comprensivo. Los sentimientos de ambas encontraron alivio en la unidad y propósito de su determinación, siguiendo juntas hasta Belén.

Sin embargo, los efectos de la desgracia de Noemí no pudieron ser olvidados por mucho tiempo. Su pesar, que había penetrado hasta las fibras íntimas de su ser, brotó una vez más al llegar a la ciudad donde antiguas asociaciones hicieron que los recuerdos volvieran a abrumarla. La ciudad se conmovió a causa de ellas, y la gente decía: "¿No es ésta Noemí?" ¿Qué estaban dando a entender? ¿Había el dolor cambiado tanto la apariencia o el ánimo de Noemí? "No me llaméis Noemí –placentera-, sino llamadme Mara -amarga-; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías." El recuerdo de tiempos más felices oscurecía por el momento la bendición de una verdadera hija en Rut, una falla muy humana y comprensible. Noemí no podía saber en aquellos momentos cuánto iba a significar Rut para ella en lo sucesivo. A menudo, nuestras dificultades parecen demasiado importantes para nosotras, al grado de obscurecer las bendiciones que el Señor envía a fin de proveer equilibrio contra la adversidad y para asegurarse de que nuestras tentaciones no son más grandes de lo que podemos soportar. En aquel tiempo era desconocido para Noemí el gozo guardado para ella por medio de Rut: una abundancia de bendiciones que sería descrita como mejor que siete hijos.

Un lugar para vivir parece haber estado prontamente disponible en la heredad de Elimelec, y Rut, quien había abandonado Moab sin saber, en cierto sentido, a dónde iba, encontró un lugar preparado para ella. Significativamente, llegaron en el tiempo de la cosecha de la cebada, que también era el tiempo de la pascua. Este era el tiempo cuando la historia de la redención de Israel era repetida: su liberación de la tierra de esclavitud y oscuridad. Rut aprendió entonces como Dios había libertado a Su pueblo de Egipto y como los había transportado en alas de águila y los había acercado a Sí mismo de la misma manera que lo estaba haciendo ahora con ella.

La información en el capítulo 2:1 de que Noemí tenía un pariente de su esposo, llamado Booz, es para beneficio del lector. Cuando Rut decidió proveer para ella y su suegra, no sabía esto. Consideró que era su deber conseguir provisiones para su casa, y dijo: "Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia." En su acción vemos la mano guiadora de Dios: "...y aconteció que aquella parte del campo era de Booz" (2:2, 3). Ella no había planeado esto, pero Dios lo realizó. Desde el punto de vista humano fue suerte; pero su salida fue dirigida desde arriba. Sus caminos habían sido encomendados a Dios y El dirigía sus pasos. De este modo ella llegó a tener una amplia experiencia con el pueblo de Noemí, el cual había escogido como su pueblo. Estaba dispuesta a tomar la humilde posición de espigadora, una de las más pobres de la tierra. No estaba avergonzada de pedir, y recibió con plenitud. Su perseverancia y laboriosidad fueron observadas por aquellos que la rodeaban.

Esos fueron días alegres en Israel, cuando el vínculo entre el amo y el sirviente era la bendición del Señor. También se reflejaba en el carácter de Booz, quien trataba a sus sirvientes de la misma manera que el querría que Dios, su Amo, lo tratara a él mismo. El Señor había bendecido verdaderamente la tierra y ellos estaban cosechando con gozo.

Booz, viendo una cara extraña, hizo preguntas sobre la espigadora. Había oído algo de ella y ahora la conocía. Cuando estudiamos su respuesta a estos informes, vemos la generosidad de su corazón, y oímos sus palabras de consuelo y aliento para Rut, nosotros pensamos en nuestro Redentor, el Señor Jesús, quien dio consuelo y proveyó para sus discípulos. Booz encargó a Rut: "No vayas a espigar a otro campo...aquí estarás junto a mis criadas" (2:8, 9). También Jesús proporcionó consuelo en estas palabras: "No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo" (Juan 14:27), y un momento más tarde dijo: "Permaneced en mí, y yo en vosotros" (Juan 15:4).

Aquí hay un principio que Rut estaba dispuesta a cumplir, porque este fue el comienzo de la historia de su propia redención. Más tarde, ella habitará con Booz, su redentor y su esposo hasta la muerte; pero primero, paso a paso, tuvo que aprender por la obediencia. Su origen extranjero parece ser enfatizado por el repetido señalamiento de "Rut la moabita," a pesar de su nacionalidad judía, legalmente ganada por medio de su matrimonio con Mahlón. Nótese como su separación de los lazos anteriores, su abandono de familia y país así como la manifestación positiva de amor a una afligida esposa y madre, llegó a pesar en la estimación de Booz:

"He sabido todo lo que has hecho con tu suegra...y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes" (2:11).

Hubo un abandono de los intereses personales y todo lo que significaban, lo cual es verdaderamente uno de los principios básicos de la redención en Cristo Jesús, porque Jesús dijo: "Cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo" (Lucas 14:33). 

Las siguientes palabras de Booz son también muy maravillosas. La encantadora forma en que él reconoce la fuente de cada bendición del Señor, resalta frente a su propia posición influyente como hombre acaudalado. El se preocupó de que Noemí y Rut no pasaran necesidad, pero había levantado su vista hacia niveles que estaban más allá de su poder de recompensa, pues dijo: "Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte" (2:12). Esta era verdadera humildad. Nótese también la mención de las alas bajo las cuales Rut había venido a ampararse: ésta había sido la pascua de ella y ella había sido traída en alas de águilas a esta tierra donde encontró redención. La humildad de Booz es acompañada por la de Rut al reconocer ella su posición: "...aunque no soy ni como una de tus criadas" (2:13). Esto, añadido a su obediencia, es una lección para todos los tiempos. Ella siguió el consejo dado por Booz y Noemí: "Estuvo, pues, junto con las criadas de Booz espigando, hasta que se acabó la siega de la cebada y la del trigo" (2:23), es decir, desde la pascua hasta pentecostés, la fiesta de los primeros frutos, cuando Rut fue redimida y tomada en matrimonio. La novia, la esposa del Cordero, es el primer fruto para Dios y el Cordero (leer: Apocalipsis 14:4).

Finalmente, en el capítulo 2 volvemos a los aspectos prácticos de la vida diaria en la última frase: "Y vivía con su suegra," palabras muy simples pero muy profundas. Vivimos en una sociedad donde tal arreglo es considerado necio, y solamente aquellos que tienen experiencia en este campo podrían atreverse a comentar. ¿Podría existir tal relación hoy en día? Solamente es posible donde suegra y nuera viven en un espíritu de amor, paciencia y entendimiento, con el reconocimiento conjunto de un poder superior. Sumisión y obediencia a la voluntad de Dios serán necesarias en tal relación; pero a través de muchas luchas y mucha abnegación, es posible lograr el gozo del cual habla (en forma ligeramente modificada) el salmista: "¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar las hermanas juntas en armonía!" (Salmos 133:1).

El libro de Rut es parte de aquella escritura que ha sido compuesta para nuestra instrucción, de modo que por medio de la paciencia y consuelo revelados en los personajes que se nos presentan, podamos tener fe, en cualquier campo de la experiencia humana que sea nuestra suerte desenvolvernos.

La historia continúa. Habiendo sido auxiliada por Rut, ahora Noemí estaba ansiosa de ayudar en las necesidades de su nuera. La ley de redención en Israel planteaba la posibilidad de que Rut fuera redimida, como también la tierra de su esposo. Sin embargo, había la necesidad de una preparación para que Rut pudiera encontrar y ser aceptada por una persona apropiada. Noemí le enseñó a buscar y a prepararse para tal encuentro. "Te lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber" (Rut 3;3). El lavado, ungimiento y vestido de nosotros son esenciales para el proceso de la redención, como lo es el salir confiadamente para ser conocidos de nuestro redentor.

Los sentimientos de Rut no son revelados cuando la narración se desarrolla, pero su obediencia es enfatizada, y así su petición fue contestada. Booz no desconfió del asunto porque conocía el carácter de Rut. En realidad, la reputación de ella no era cuestionada por nadie en la ciudad: "pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa" (3:11). Así el proceso fue comenzado y tal fue el hombre Booz que con seguridad no dudaría en perseguir su propósito hasta el fin. Pero el fin perseguido no oscureció las necesidades inmediatas. De nuevo tomó las medidas necesarias para hacer una generosa provisión para la casa, añadiendo las palabras: "...no vayas a tu suegra con las manos vacías" (3:17). Los tiempos de necesidad y pesar, de hambre y soledad, habían pasado, y aquí estaba la señal de seguridad para el futuro: seis medidas de cebada. Esto fue aceptado por Noemí como una garantía de que pronto el asunto en manos sería terminado: "Aquel hombre no descansará hasta que concluya el asunto hoy" (3:18).

Aquí podemos acordarnos del significado del nombre Booz: fuerza. El redentor de Rut era fuerte y llevaría a cabo su propósito. Ella estaría contenta y se regocijaría en su salvación. Booz no perdió tiempo; pero teniendo respeto por la ley (Deuteronomio 25:5-10), trató de hacer las cosas correctamente. Un pariente más cercano fue encontrado, el cual sólo estaba preparado para redimir la heredad a medias. En el registro del Espíritu no aparece su nombre; no estaba dispuesto a arriesgar su propia heredad. Así que con la bendición de todos los que lo rodeaban, Booz se convirtió en redentor y esposo de Rut, símbolo de nuestro Señor, quien se convirtió en Redentor y Esposo de la Iglesia. La historia de la redención está entrelazada con la historia de Rut como un hilo de oro dentro de un diseño. Uno puede fácilmente apreciar el lazo de amor que existe entre estas dos fieles personas, y el reconocimiento por medio de ellos del Señor Dios de Israel.

Pronto llegó el anuncio: "Le ha nacido un hijo a Noemí." ¡Qué trascendente alegría! La pérdida de Noemí había sido triple: su esposo y dos hijos. Ahora su copa estaba llena de nuevo con Rut, Booz y Obed. Seguramente ella pudo ser llamada de nuevo Noemí (placentera). El pueblo se dio cuenta del modo como ella había sido bendecida en las palabras: "Tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para tí que siete hijos." El niño fue llamado Obed, que significa "siervo."

La genealogía que concluye el libro de Rut proporciona una culminación apropiada para una maravillosa historia, porque relaciona a Rut con una más amplia historia bíblica. Destinos futuros estaban en la balanza cuando Rut hizo su decisión personal de apoyar a Noemí y declararse en favor de su Dios y de su pueblo. Ella llegaría a ser un antepasado de nuestro Señor, con su nombre en la genealogía presentada en el Nuevo Testamento. Es una historia de descanso después de la agitación y la lucha. Es la historia de lo que al comienzo parece ser una elección poco probable, pero claramente muestra que aquellos que ponen su confianza en el Señor Dios de Israel no perderán su recompensa aun en esta vida. "Hija mía, ¿no he de buscar hogar para ti?" Esto dijo Noemí a Rut. Este es el contexto en el cual se nos vienen a la memoria las palabras de nuestro Redentor, porque no podemos salir de este hogar en Belén sin pensar en el que dijo:

"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo -Moab- la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo." (Juan 14:27)

Orfa debe de haber encontrado descanso en Moab, pero terminaría en el sepulcro. Para Rut, quien abrazó la esperanza de Israel, un futuro más grande está asegurado.

    •.¸¸•´¯`•.¸¸. Patricia  .¸¸•´¯`•.¸¸.•